miércoles, 27 de julio de 2011

NOCHES DE VERANO

Atrás quedó la lluvia triste que embalsama los corazones para dejarlos inmóviles y pausados. Llegaron los días que caen al anochecer tardío del calor. En estas noches, en las que sólo a esa hora podemos pasear las calles de la Ciudad, el frescor de las aguas que provienen de Cazorla y desembocan en el Coto es único remedio eficaz para soportar la temperatura que sube del asfalto encerado por las gotas de la devoción, este año más escasas que nunca. Al calor de la ciudad que sueña ya con el Día cuentan hacia atrás las tardes y noches que quedan. Se va extendiendo la estival imagen por los perfiles que surcan el horizonte del viejo arrabal, de fiestas estos días. Al tostado cobrizo que baña las fachadas le siguen noches de estrellas claras, que mueven brisas que reconfortan los corazones ahora movidos por el calor veraniego que hace tirarse a la calle a buscar el frescor que deja la Luna. Las noches de verano comienzan a alargarse, signo de que está más cerca el Día Esperado.

jueves, 23 de junio de 2011

Sea por siempre Bendito y Alabado


La mañana despierta fresca y soleada, antesala de un día en el que el sol más duro pondrá repintes de oro en las espigas que siegan los campesinos, y que se convertirán en Pan de Vida con el que saciarnos. Repican las campanas de la vieja torre centenaria, convocando a la Eucaristía en este día que reluce más que el Sol. Tras cinco siglos de historia, la fiesta sigue inmune a todos aquellos que intentan segarla de la misma forma que el trigo. Y con las luces del sol reflejadas en la plata y el oro, Dios Vivo sale a las calles. La procesión más imponente e importante del ejercicio cofrade marca su inicio y su fin antes de que el calor agache los claveles y gladiolos blancos que exornan la Custodia. Sacramento Vivo entre pétalos de niñas que recibieron a Cristo por vez Primera en el mes de María, una vez más, Testigo del transitar del Cuerpo y Sangre de su Hijo por las recónditas calles de la Sierra. Es el Día del Señor.

martes, 7 de junio de 2011

Pero llegó ese día que yo anhelaba...


"Señora dentro de poco saldrás", y allí estaremos un año más para Verte.Así un año más lo has querido, por lo que te damos Gracias como siempre, por permitir que todos vayamos de nuevo hasta tu altar. A contemplar la grandeza que rodea Tu Fiesta de Pentecostés. Quedan horas para emprender el camino, y el corazón siente el nerviosismo propio de este día. A menos de un día para que los cohetes nos anuncien que ha llegado la hora, que ya vamos a estar Contigo.

miércoles, 1 de junio de 2011

Cuando falta una semana...

Ahora que falta una semana para que todo empiece, que el calor invada los caminos y senderos por donde pasarán miles de peregrinos buscando la Ermita Blanca en la Marisma. Ahora, que los cohetes descansan guardados en el papel marrón, cogidos con precintos, deseando estallar en los cielos de Triana. Ahora que palillos, panderetas y guitarras duermen tranquilas en altillos de los que han de ser bajadas en menos de una semana para acompañar las voces de los Romeros que rezarán a la Madre de Dios como sabe su tierra, por plegarias y sevillanas. Ahora, que el tamborilero pone bordones en los tramos para que la vibración de la fe trianera ronde las calles del Barrio al alba, para despertarlo del letargo latente en el que lleva más de un año. Ahora que su flauta ensaya melódicamente las notas de la Salve de Pareja Obregón, la del Olé, o la que Triana canta diciendo que la Blanca Paloma es la Luz de su Barrio. Ahora, cuando falta una semana pa´salir de Romería es cuando el Barrio de Triana rompe alcancías, pero no de dinero, sino de amor a la Virgen del Rocío, que en su medalla del pecho llevarán a gala por caminos y senderos. Es ahora cuando el minutero cuenta despacio hacia atrás, ha llegado la hora. La Blanca Paloma nos espera.

jueves, 19 de mayo de 2011

Triana...

¿Qué tendrá? Es la pregunta que toda persona se hace, como en la sevillana, ¿qué tendrá Triana?.

Triana es muy diferente. Triana tiene clase, tiene solera. Es distinta a las demás. Es su gente, su señorío, los dos siglos que lleva caminando hacia la Blanca Paloma. Es Triana. Y con decir eso basta. El barrio vibra con su hermandad, y lo hace cada día, entrando en los cuatro muros que albergan su Simpecado para rezar. Lo hace una noche de Noviembre, calladamente, cuando rezan por los difuntos que gozan de la presencia del Pastorcito Divino en la Gloria Celestial, en las Marismas Azules que se encuentran en el Cielo. Lo hace en Diciembre, cuando su coro canta villancicos por las calles del antiguo arrabal. Triana llena sus calles en verano, en las Colonias para niños en la Aldea Almonteña, descansando entonces de la algarabía de Pentecostés. Triana peregrina al Rocio cada mañana, desde su capilla de la Calle Evangelista, cuando tantas trianeras le rezan a la Blanca Paloma, a la Chiquitita, pidiendo el pan para sus familias. Triana reza cantando cada mañana el Ángelus en los campanarios del Barrio, desde el Cachorro al Barrio León con cuentas de un Rosario a la Virgen del Rocío. Triana es el año entero, no sólo en Pentecostés. Hoy Triana, más que nunca, retumbará cohetes azules rompiendo la tarde, igual que rompen la mañana el miércoles antes del Lunes en que la Blanca Paloma se echa a las calles, cuando el Simpecao se eche a caminar.

martes, 10 de mayo de 2011

Aires de Pentecostés

"Cuando llega Mayo a la tierra mía...". El cante que las cuerdas vocales en consonancia con las de la guitarra hace un buen amigo todos los años en Pentecostés, es hoy fiel reflejo de una Andalucía que por Mayo comienza a transformar el cotidiano transitar de sus calles en caminos y senderos con un sólo objetivo: una Ermita Blanca, salpicada en medio de la naturaleza que cobija, como nido de amor, a la Blanca Paloma. Previamente en cada hermandad, en cada peregrino, se prepararán los corazones rocieros, para emprender el camino que lleva hasta la Madre de Dios, hacia la Reina de las Marismas. "Y al llegar la aurora, suenan tamboriles, al alba, es la hora."

jueves, 5 de mayo de 2011

Algarabía...

El albero regado abre tardes de fiesta y jarana en el Real de los Remedios. Flores y mantoncillos anudados con broches al talle de la mujer de Sevilla servirán de exorno entre pañoletas de casetas en las que el vino y la manzanilla ruedan a borbotones en las manos que brindan por la felicidad. Caballos y volantes, sombreros y carruajes, adornarán las calles al atardecer, cuando un cielo de farolillos encendidos alumbre las calles de la Feria de Abril. Y la noche tomará las casetas. Y la fiesta tomará la ciudad, que vence su tristeza con la alegría de las sevillanas. La Feria son seis días... (como dice la sevillana).