jueves, 31 de marzo de 2011

Pasión


En las tardes de Marzo en que el tiempo parece volar, que el sol baña las espadañas de las torres que repican a la Gloria de los últimos cultos solemnes, en la plaza que lleva el nombre del Salvador del Mundo una puerta entreabierta da paso a la magia de la primavera, anunciada por el intenso olor a azahar que sale de su patio de Naranjos. En la escalinata de la Plaza, los jóvenes buscan el descanso del atardecer celeste en estas tardes de gloria, mientras en la quietud silente del patio de los naranjos otra escalinata nos dirige hacia la capilla sacramental del templo, en la que se alza majestuoso el Señor de Pasión sobre el sagrario que aguarda su Cuerpo Bendito. Señor de Pasión, Señor del Jueves Santo, Señor del Salvador. Pasión de nuestra vida, Pasión de nuestras almas, Pasión de tus hermanos, Pasión de todo aquel que se acerca a tu Capilla de Plata cual paso de Jueves Santo para pedir tu ayuda o darte las gracias por un nuevo día que está a punto de terminar. Pasión del Salvador, Pasión de Sevilla.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Magisterio


La lección de amor que nos da Cristo viene de la mano de un bendito Maestro que vive en la Universidad. Señor de los Estudiantes, Buena Muerte el Martes Santo. Cristo que susurra al oído de las personas que contemplan la portentosa imagen de Juan de Mesa para el rectorado hispalense. Cristo abre sus brazos al mundo y da la mayor lección de Amor de la Historia, un amor que muere en la Cruz del pecado humano para redimir a la Cristiandad. El magisterio de Dios a los Hombres. Señor de la Buena Muerte que anuncia al mundo el Magisterio Divino el Martes Santo.

martes, 29 de marzo de 2011

Eres Tú nuestra Vida

El momento de ver a una Madre para un hijo es algo único e indescriptible que sólo puede explicarse con el sentimiento que nuestro interior experimenta al contemplar a aquella que nos dio vida y por siempre cuidará de nosotros. Ese sentimiento es lo que siente el viejo arrabal cada vez que sus ojos se cruzan con la mirada negra de la Esperanza de Triana. Es nuestra Madre, la Madre de todos los trianeros que vivimos por Ella debajo de su Manto. La Esperanza es la ilusión de todos los que sentimos que es nuestra Madre. Es la ilusión de nuestra vida, una vida proclamada por y para Ella. El sueño de los despiertos, y el anhelo de todo ser humano. Sentirse cerca de la Esperanza es estar cerca de la Gloria en la que Ella reina, que es su calle Pureza y su Capilla de los Marineros, que es, al fin y al cabo, el epicentro de Triana y de la devoción del Arrabal. La Esperanza de Triana es la mujer que enamora a todo el que la mira a los ojos, porque su mirada morena penetra los corazones de Triana y de Sevilla, dejando a su paso un aroma a nostalgia y una verdadera locura por la belleza que emana. Es la Reina del Barrio y la Reina de la Madrugada. Con solo decir su nombre se dice todo. No hay mejor frase ni más clara que el nombre de la Madre de Dios: Esperanza de Triana.

lunes, 28 de marzo de 2011

ESPERANZA


Dicen que el amor de Dios por su Hijo fue tanto que nos dio a todos una Madre Purísima e Inmaculada, la Virgen María. Si en el mundo la perfección existe, los sevillanos damos prueba de ello en el barrio de San Gil, donde habita una joven llena de Esperanza. La Macarena, perfección extrema de la Semana Santa de Sevilla, nos espera en su Basílica para darnos la vida y la luz que nuestro corazón necesita. El aroma a flores nos embriaga desde el atrio, signo certero de estar en presencia de la Madre de Dios, de la Reina de las Reinas. Si la Madre de Cristo nos llama desde cada Palio, desde cada Retablo, desde cada Templo, es en la Macarena donde nos encontramos con esa profunda paz y sosiego que nos hace decir al viento "Señor, qué bien se está aquí". La mujer hebrea suelta la corona de espinas para volver a ser Reina entre las Reinas y agarrarnos de la Mano de su Esperanza para vivir estos últimos días antes de alcanzar la Gloria misma, que será cuando el son de las campanillas de su Paso de Palio (Perfecto igual que Ella) nos anuncie que la Madrugá se arrodilla porque otra vez está la Macarena paseando las calles de Sevilla.

jueves, 24 de marzo de 2011

MISERICORDIA


Cristo mira al cielo en Santa Cruz. Un cielo que se abre de par en par en tinieblas de la tarde, de unas nubes estremecedoras y que amedrantan con su peor rostro. El Señor expira y clama al cielo: En Tus Manos encomiendo Mi Espíritu. Y la silueta recortada de los balcones antiguos acompaña la Misericordia de Dios por las calles estrechas de su barrio. El campanil de la torre, centinela de la Catedral, anuncia la hora en que Cristo va a redimir al Mundo. Y el Señor nos abre los brazos de par en par, abrazándonos y demostrando que no hay más verdad que Su Mirada, que busca en el Cielo de Sevilla la luz de las tardes que amplían el tiempo.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La hora

Ha caído la tarde en la Plaza y el sol baña la torre centenaria. Las campanas anuncian la hora en que los niños llegan al lugar en que comienzan a forjar amistades para siempre. Es el momento del día que invita a la oración y la Palabra. Suenan las campanadas de la cita. Primorosos vencejos voltean al son del metal que tañe y rompe el silencio. El centro se hace barrio de Sevilla. Y la torre marca la hora, esa intensa hora en que al pasar el portalón que detiene el tiempo y lo conserva contemplaremos al Amor de los Amores. La hora sigue avanzando igual que el tiempo, y de nuevo volveremos a la Plaza, esa vez para escuchar la campanada que marca el inicio de un nuevo tiempo de gozo.

martes, 22 de marzo de 2011

La otra mejilla


Compasivo, misericordioso, humilde y paciente. Así se nos presenta el Señor de San Lorenzo, que recibe de la mano del mundo la bofetada más dura que puedan darle, la sinrazón humana ante el Gran Poder Divino. Jesús nos muestra, desde lo alto del retablo de la Parroquia, que no hay mayor perdón que el poner la otra mejilla cuando nos dan la bofetá de la vida. Soporta paciente la burla del Tribunal que juzga su inocencia, que se mofa de una fe y  religión que hoy sigue moviendo montañas. Cristo recibe en su cara la mano de Malco que muestra la mano de todos los que no siguen su Camino. Y San Lorenzo, mártir, seguidor de este Dios Vivo, consolará con San Juan el Dulce llanto de María, al ver cómo delante suya abofetean al Hijo del Hombre. El Barrio consuela a la Virgen, y pone la otra mejilla para que no golpeen al Señor.

(Del 22 al 26 de Marzo, Quinario a Jesús ante Anás. Parroquia de San Lorenzo Mártir, Sevilla)